Cómo crear objetos decorativos con huevos y piedras – How to create decorative objects with eggs and stones

El siguiente texto es un extracto del libro Cómo crear objetos decorativos con huevos y piedras (ISBN: 9781644616741) Conocerlo, entenderlo, interpretarlo y ayudarlo, escrito por Chiara Ratti , publicado por de Vecchi /DVE ediciones.

Introducción

En este libro se presentan dos métodos creativos, el primero dedicado a la decoración de los huevos y el segundo a las piedras, organizados en dos partes independientes, puesto que es necesario tener en cuenta la diversidad de los dos materiales, diferentes en cuanto a forma, consistencia, origen y calidad de superficie.

Pero entonces, oequé tienen en común las piedras y los huevos? Aparentemente nada, y sin embargo, por extraño que parezca, presentan algunos rasgos afines: la facilidad con la que se pueden conseguir y el hecho de que se trata de materiales sobre los que se puede proyectar nuestra creatividad, respetando sus formas y estructuras naturales.

De este modo, la forma rosada, oval y perfecta de un huevo puede transformarse en la de una cara, en el cuerpo de un animalito o en una superficie que se puede decorar aprovechando su delicada redondez. La gran variedad de formas del mundo mineral convierte a las piedras en un material lleno de posibilidades.

Por el contrario, la regularidad de la estructura de los huevos, variable en sus dimensiones pero no en su forma, ofrece la posibilidad de creaciones modulares y originales. Para ello, en cada parte se han ido presentando las diferentes técnicas en función de su dificultad. De este modo será posible familiarizarse con materiales e instrumentos a través de sencillos ejercicios para llegar posteriormente, después de haber alcanzado una cierta técnica manual, a la creación de objetos bellamente decorados.

Asimismo, los distintos métodos de decoración se explicarán con la ayuda de dibujos y fotografías e incluso en algunos casos se detalla el proceso paso a paso. De esta manera la construcción de los objetos y de los modelos sugeridos resultará más fácil, pero no resultará impuesta o limitada, puesto que en cualquier momento será posible introducir variantes y dejar espacio a la propia imaginación, la auténtica protagonista de cada creación.

Para ello, se dan breves anotaciones de carácter técnico, se comentan algunos ÿtrucos del oficioŸ y se sugieren cuáles son los instrumentos más adecuados para realizar decoraciones, objetos y personajes con huevos y piedras para que cada obra tenga un toque personal inconfundible.

Los Huevos

Huevos decorados: historia y tradición

Considerado como un elemento arquetípico y un símbolo mismo de la vida, el huevo siempre ha fascinado tanto al hombre, desde los albores de su historia y en cualquier latitud, que en cada civilización se le atribuyeron importantes significados simbólicos.

Antes de la aparición de las principales religiones monoteístas, el huevo era venerado como principio original. De ello encontramos huellas en las mitologías y cosmogonías más antiguas: en China se creía que un huevo había dado origen a la tierra y que el primer hombre había nacido de un huevo caído del cielo.

En Egipto este símbolo se funde con el del Nilo, fuente de vida para los antiguos habitantes de sus orillas, que creían que el mundo había nacido de un huevo que había sido hecho con el limo del río. El significado simbólico del huevo no conoce límites geográficos: en Finlandia se consideraba que era el creador del mundo, mientras que una leyenda polinesia cuenta que, en realidad, la más grande de las islas del archipiélago de Hawai no es más que el huevo de un gran pájaro.

En Perú, un cuento popular relata cómo el héroe creador le pidió a su padre, el Sol, que poblase el mundo de hombres. El Sol envió tres huevos a la Tierra: uno de oro del que salieron los nobles, otro de plata del que nacieron las mujeres y otro de cobre del que surgieron los campesinos y artesanos.

Sobre todo entre los egipcios, el huevo también está asociado al Sol, fuente de luz. Es fácil comprender cómo, en el imaginario colectivo, el huevo ha podido asumir, además de los significados simbólicos, poderes mágicos: en Ucrania, según la tradición, dos huevos sepultados en un campo de trigo aseguran la fertilidad, mientras que en Austria se bende cían y se enterraban los huevos que se ponían en Jueves Santo para alejar la mala suerte. Por otra parte, se dice que el huevo tiene la capacidad de proteger del rayo: para ello debe lanzarse por encima del tejado de la casa y enterrarse en el punto en el que cae.

El cristianismo, enlazándose con los ritos paganos, ha conservado el valor simbólico del huevo, asociándolo tanto al concepto de resurrección, y por tanto de nueva vida, como a la idea del renacimiento primaveral, que se expresa en el brotar de los frutos de la tierra.

Más tarde, los mismos significados simbólicos y sobrenaturales se le atribuyeron también al huevo decorado, que es más que un simple objeto artístico ya que conserva en sí mismo el sentido de antiquísimas tradiciones.

Parece que los primeros que se intercambiaron huevos decorados fueron los persas: los utilizaban como regalo, después de haberlos coloreado, el día del equinoccio de primavera, que para ellos señalaba el inicio del nuevo año. Algunos piensan que esta usanza se remonta a los babilonios que, en honor del dios Marduk, festejaban así el fin de año.

Esta práctica se habría difundido en Europa oriental alrededor del siglo XI y en Europa central dos siglos más tarde.

Durante la Edad Media los huevos constituyeron un elemento fundamental de la liturgia cristiana, ya que se comían el día de Pascua después de haber sido bendecidos.

Esta tradición, como podemos observar, ha pervivido con el tiempo y ha llegado hasta nosotros, que aún hoy en día conservamos la costumbre de regalar huevos de chocolate durante ese día.

Cómo vaciar, colgar y colorear los huevos

Además de ser frágil y delicado, el huevo es, sobre todo, un material orgánico y comestible. Estas características lo convierten en un objeto cuya decoración resulta particularmente fascinante, aunque también hay que tomar ciertas precauciones.

En primer lugar, no todos los huevos decorados continúan siendo comestibles; por este motivo hay que tener siempre en cuenta cuáles son las técnicas que hacen que el huevo no pueda comerse una vez decorado.

En segundo lugar, si se desea conservar los huevos decorados durante largo tiempo, es necesario que, como medida de prevención, se vacíe su contenido, que con el tiempo podría descomponerse.

En cada ocasión se indicará si es más adecuado vaciar los huevos o conservarlos intactos: se trata de consejos prácticos que pueden seguirse o no.

Por el contrario, todas las indicaciones deben respetarse escrupulosamente: aunque ninguna de las técnicas que se presentarán a continuación convierte al huevo en venenoso o tóxico, en algunos casos su consumo no es aconsejable, ya que podría causar algún trastorno gastrointestinal grave.

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