Bricolaje con madera – DIY with wood

El siguiente texto es un extracto del libro Bricolaje con madera (ISBN: 9781683250395) Conocerlo, entenderlo, interpretarlo y ayudarlo, escrito por Francesco Poggi, publicado por de Vecchi /DVE ediciones.

Introducción

La madera ha sido siempre el material más cercano a nosotros. En sus fibras y en su savia podemos encontrar hasta nuestro propio impulso vital.

Quizá sea este el motivo por el que nos gusta tanto trabajarla, afinarla y darle forma con nuestras propias manos. La madera es un material dúctil, que se deja moldear y que perdona todos los errores.

Podemos encontrar distintos tipos de madera: desde la dura y aristocrática con grandes vetas, hasta la madera blanda, de condición más humilde, pero de gran utilidad para cualquier trabajo que queramos realizar.

Realizar trabajos creativos con madera está al alcance de todos. Basta con que entremos en una serrería o en una tienda de bricolaje para que nos veamos rodeados de este material en forma de tablas, tablones y listones de distinta medida y grosor, que nos invitan a coger la sierra y la cola para ponernos a construir muebles, objetos, repisas, estanterías y todo lo que se nos ocurra.

Claro que, como en todo, es necesario tener una preparación básica para poder conocer y trabajar la madera.

En cualquier caso, el pequeño esfuerzo que supone recabar información sobre las técnicas de elaboración de la madera no es más que un acto obligado de amor y de respeto hacia el producto más noble que nos ofrece la naturaleza.

Este manual ofrece, de manera sintética y clara, la información necesaria para poder trabajar la madera sin cometer errores y obtener así el mejor resultado posible.

Conocer La Madera Maciza

Algo que no se suele tener muy en cuenta es que la madera, a diferencia de otros muchos materiales de construcción, procede de un ser vivo. En cierto modo, la madera cortada, seca y lista para su uso también es un material que aún está «vivo», que no es del todo inalterable con el paso del tiempo y que presenta muchas diferencias que varían de unos tipos de madera a otros; estas diferencias se acentúan también con la forma elegida para trabajarla y conservarla.

Podemos encontrar en los comercios maderas (tablones, tablas, listones, etc.), con tratamientos especiales para que duren el máximo tiempo posible. Es importante aprender a reconocer los tipos de madera más adecuados para un trabajo determinado, los principales defectos que se han de evitar y aque- llas características que pueden ser útiles en los trabajos que se quieran realizar. Conocer la madera es fundamental para disfrutar trabajando con este material.

Maderas Blandas Y Maderas Duras

La madera se divide en dos grandes grupos: blanda (o dulce) y dura.

Las maderas blandas presentan superficies menos compactas y menos ade cuadas para ser lijadas, por lo que su acabado es de menor calidad que el de las maderas duras. Las maderas blandas son más fáciles de labrar que las duras, porque ofrecen una resistencia menor a las herramientas con las que se trabajan; este tipo de maderas sirve para realizar estructuras internas de soporte para muebles, y para otros trabajos de carpintería.

Las maderas duras, por el contrario, son más apropiadas para lijar, pulir y realizar todo tipo de acabados. Presentan unos poros más pequeños, y por eso son más resistentes a los parásitos. Las maderas duras, por lo tanto, son ideales para cualquier trabajo de calidad, para labrarlas, para realizar trabajos con torno, ensambles, etc.

Por otra parte, también resultarán muy adecuadas para realizar estructuras externas con acabados, porque su dureza evita que queden marcas en las superficies cuando se utilizan. La dureza de la madera es una característica muy importante y puede establecerse según la aparición o no de marcas cuando se presiona con un objeto duro. Normalmente se suele distinguir entre maderas muy blandas, blandas, medianamente duras, duras y muy duras.

Entre las muy blandas se encuentran: álamo, balsa, tilo, okumé, chopo, algunas especies de pino, sauce, saúco, etc. Son maderas blandas las de alerce, aliso, abedul, abeto Douglas europeo, cerezo, ciprés, morera, etc.

Se consideran maderas medianamente duras: arce, encina blanca, carpe, teca, haya, albaricoquero, peral, pino tea, nogal, fresno, acacia, olmo, roble, etc. Son maderas duras las de acebo, melocotonero, boj, olivo, limonero, ciruelo, algunas especies de espino, brezo, etc. Se consideran maderas muy duras el ébano y el palo santo.

Tipos De Madera Según Su Calidad

El serrucho se coloca con una inclinación de casi 60˚, y las pasadas deben ser regulares.

El criterio principal para clasificar la calidad de la madera es el de la porosidad; según sea esta, se distingue entre:

• Maderas de calidad superior: se obtienen cuando los cortes que se efectúan en el tronco se realizan de forma paralela a su eje: las fibras resultan rectas, compactas y uniformes, sin nudos, deformaciones o marcas, y también sin agujeros de carcoma o canales de resina.

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