El extraordinario poder de los Mandala – The extraordinary power of the Mandala
El siguiente texto es un extracto del libro El extraordinario poder de los Mandala (ISBN: 9781646999163) Conocerlo, entenderlo, interpretarlo y ayudarlo, escrito por Giampaolo Infusino, publicado por de Vecchi /DVE ediciones.
Introducción

El término sánscrito mandala significa «centro, círculo, anillo mágico». Se refiere a una imagen simbólica basada en las figuras geométricas del círculo y del cuadrado que representan las relaciones existentes entre los distintos planos de la realidad.
Su importancia queda reflejada en la difusión entre las diferentes religiones y culturas de nuestro planeta. En la doctrina tibetana, budista, tantrista e hinduista se considera un precioso instrumento de meditación que permite, mediante ejercicios cada vez más complejos, la elevación espiritual de quien lo practica. En la católica supone la representación de lo divino, después de experiencias de éxtasis.
Dibujado en el suelo con polvos de colores, pintado en telas o en paredes, puede incluso constituir el plano de edificios como el famoso Bo robudur de Java. Existe una variedad infinita, desde las más sencillas figuras geométricas hasta las que tienen forma de loto o de rueda que en el esquema gráfico representan elementos de paisaje o personajes, incluso muy numerosos, como el mandala vajradhatu (círculo del diamante) que contiene, en la forma asumida en Japón, 1.314 divinidades.
En la experiencia religiosa oriental, los mandala se utilizan para delimitar un espacio sagrado o, más a menudo, para ayudar al que medita a visualizar de forma simbólica los distintos planos de la realidad y sus recíprocas relaciones, hasta alcanzar sintéticamente, después del largo itinerario interior, la realidad suprema de todo el universo.
En cambio, entre los indios de América, círculos y colores se utilizan no sólo como instrumentos de aprendizaje, sino también para fines terapéuticos. En el comentario del Secreto de la Flor de oro, Carl Gustav Jung, basándose en el estudio de las diversas tradiciones, relacionó la idea del mandala como apoyo para la meditación con el mandala entendido como instrumento interpretativo, diagnóstico y curativo. Jung, poniendo en evidencia lo que muchas disciplinas filosóficas orientales ya habían intuido, llamó la atención sobre el uso de esta particular forma de dibujo para comprender la propia evolución, el propio devenir, el propio desarrollo consciente e inconsciente, tanto en el camino terapéutico hacia el equilibrio y la estabilidad, como en la práctica cotidiana.
El mandala se convierte pues, en esta nueva acepción, en el camino que con duce a la autoconsciencia, al propio centro. Dibujar e interpretar un mandala significa entrar en contacto con la propia intimidad, vivir y verificar los propios cambios, utilizar las técnicas de este instrumento para mejorar la propia vida.
De hecho, las formas y los colores de los mandala expresan los pensamientos, las emociones y las intuiciones más profundas del autor. La elección no es nunca casual sino personal; indica la dirección a seguir para desarrollar las propias potencialidades, para comprender los propios problemas, para encontrar las soluciones más eficaces.
Este volumen es fruto de años de experiencia en la utilización de los mandala y pretende enseñar al lector cómo sacar provecho de este precioso instrumento de conocimiento y desarrollo de las propias potencialidades, a través de una técnica basada tanto en las intuiciones de la filosofía oriental como en la investigación de la psicología occidental.
¿Por qué el círculo?

Es de noche; un pastor de Asia menor dibuja un gran círculo en el suelo, enciende un fuego en el centro del espacio dibujado y se sienta para meditar. En Europa, a miles de kilómetros de distancia, en una tarde como tantas, un niño coge un hoja de papel y colores pastel y dibuja un gran sol. Mientras tanto, en Inglaterra, un grupo de turistas visita la antigua y misteriosa área sagrada de Stonehenge escuchando al guía que da explicaciones sobre la planta circular de lo que debía haber sido un antiguo templo de druidas para el culto al Sol.
Al mismo tiempo, en México, algunos chiquillos se divierten dibujando sobre la arena a orillas del mar grandes círculos que el movimiento de las olas borra de forma periódica; el mayor dibuja en el interior de uno de ellos signos muy similares a los de los antiguos calendarios circulares aztecas, cuya reproducción está expuesta en centenares de tiendas para turistas. En el mismo momento, en las sagradas montañas del Tíbet un monje está a punto de empezar la meditación realizando con un pincel el gran círculo que representa su espiritualidad…
En todas las religiones se encuentran representaciones pictóricas relacionadas con el círculo. Pinturas rupestres prehistóricas en África, en Europa y en Norteamérica presentan a menudo motivos circulares. Plantas de templos, calendarios solares construidos sobre los ciclos de la vida, dibujos sagrados indios y tibetanos relacionados con la búsqueda de la espiritualidad y de la propia consciencia se expresan a través del círculo.
También los orígenes del mundo parecen relacionados con las reglas de esta figura. En África, en el Pacífico meridional, en India, en América, incluso en la cultura occidental clásica, el círculo se encuentra en el origen de todas las cosas. Platón describe de esta forma la creación: «[…] colocó una esfera que gira de forma circular, única y solitaria, pero debido a su perfección, es capaz de ser compañera de sí misma sin necesidad de amistad o cualquier otro tipo de compañía».
La hipótesis de una «visión circular» como clave de lectura de los procesos del mundo aparece por lo tanto como algo transversal a todas las culturas, sobre todo de aquellas que se encuentran en particular sintonía con la naturaleza y sus manifestaciones. Pero, ¿por qué el círculo? ¿Qué representa para el hombre? Una fascinante teoría sostiene que la universalidad de esta figura nace de la misma forma del planeta en el que vivimos y de su movimiento circular alrededor de una estrella también esférica.
También la evocación del nacimiento del hombre, generado por un óvulo de forma redonda y alojado durante su desarrollo fetal en un universo curvado es la base de numerosas, seductoras, pero improbables teorías.
Sin embargo, esta visión del mundo, esta presencia mágica del círculo en todas las culturas no puede ser una simple coincidencia. Para confirmarlo, basta comparar el fragmento de Platón con la explicación que Alce Negro, jefe de los indios dakota, da de las fuerzas que han generado y gobernado el mundo: «Todo lo que el Po der del Mundo hace, lo hace en un círculo.
El cielo es redondo y he oído decir que la tierra es redonda como una pelota y que también lo son las estrellas. El viento, cuando es potente, gira en círculos. Los pájaros hacen sus nidos circulares porque su religión es la misma que la nuestra. El sol sale y se pone siempre en un círculo. La luna hace lo mismo y los dos son redondos. Incluso las estaciones forman un gran círculo, en su cambio, y siempre vuelven al primer punto. La vida del hombre es un círculo, de la infancia a la infancia, y lo mismo sucede donde un poder se mueve».
Esta visión de los acontecimientos naturales se encuentra incluso en otras latitudes. Pongamos como ejemplo el cielo por la noche, nos aparece como una copa redonda llena de puntos luminosos; el movimiento de los cuerpos celestes en el interior de este contenedor sugirió a nuestros antepasados observadores la idea de una rueda. Los celtas llamaban a los cielos «la rueda plateada de Arianrhod», el lugar donde las almas de los justos tenían su casa.
Stonehenge es la reconstrucción terrestre de esta rueda y se cree que para las antiguas poblaciones británicas servía de calendario solar. Investigaciones recientes han puesto en evidencia que la alineación de algunas piedras señala la salida del sol en el alba del solsticio de verano.
En el interior de ese espacio circular, por lo tanto, las ceremonias sagradas celebraban el paso entre pasado y presente, entre pasado y futuro.
La relación entre la rueda celeste y el destino aparece nuevamente en la teoría del zodiaco.

De las explicaciones de los eventos naturales a la circularidad de los rituales sagrados el paso es corto. Muchas ceremonias mágico-religiosas empiezan dibujando en el suelo una figura circular. En los rituales vudú, por ejemplo, la invocación de los espíritus empieza dibujando en el suelo el círculo sagrado.
También el estado de éxtasis místico se manifiesta con un movimiento circular: los esquimales realizan un círculo en la piedra con movimientos repetitivos y siempre iguales para llegar al estado de trance; los derviches giran sobre sí mismos para sentirse parte del círculo sagrado que reproduce el cielo.
Círculos y movimientos circulares para explicar los acontecimientos naturales, por lo tanto, pero también para invocar la intervención de los dioses, para alcanzar el éxtasis de la comunión hombre esencia divina, para simbolizar la muerte y el sucesivo renacimiento, como en el misticismo de los laberintos, uno de los símbolos más repetidos y antiguos del mundo.
Finalmente, existen culturas en las que el círculo acaba coincidiendo con la propia esencia de la vida, primer paso fundamental para la transformación de la simple figura geométrica en mandala, la representación gráfica de las fuerzas presentes en nuestro inconsciente.
Para los indios navajo, la enfermedad se produce por la ruptura de la armonía natural. La tarea del curandero consiste en restablecer el equilibrio perdido en el enfermo. El ritual se realiza aplanando un círculo de tierra y dibujando un mandala con arena de color.
El dibujo en el interior del círculo reproduce una forma particular, escogida por el curandero en relación a la necesidad de esa situación en especial: el enfermo se colocará en el centro de la figura con la convicción de que el orden sagrado del mandala le aportará la armonía necesaria.
Para tener una mejor idea de El extraordinario poder de los Mandala. Entenderlo, ayudarlo, por favor continúe esta emocionante aventura haciendo clic en Amazon Spain, Amazon Mexico, Amazon US, Amazon UK, Amazon Australia, Amazon Canada, Amazon India, Casa deLibro, Google, Apple, Scribd(Everand), Barnes & Noble, Bookbeat, Bookmate, Kobo, Fnac, 24 Symbol, Amabook,…






Chia sẻ:
- Share on X (Opens in new window) X
- Share on Facebook (Opens in new window) Facebook
- Print (Opens in new window) Print
- Email a link to a friend (Opens in new window) Email
- Share on LinkedIn (Opens in new window) LinkedIn
- Share on Reddit (Opens in new window) Reddit
- Share on Tumblr (Opens in new window) Tumblr
- Share on Pinterest (Opens in new window) Pinterest
- Share on Telegram (Opens in new window) Telegram
- Share on WhatsApp (Opens in new window) WhatsApp
- Share on Mastodon (Opens in new window) Mastodon
- Share on Nextdoor (Opens in new window) Nextdoor
Related
You May Also Like
Las velas. Influjos y poderes. Formas, ritos evocadores, cómo y cuándo, utilizarlas – The candles. influences and powers. Forms, evocative rites, how and when to use them
21 November, 2023
Los grandes mitos – Luces En El Camino De La Humanidad – The great myths and the history of man
5 April, 2021