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Lecciones de Tae Kwon Do – Tae Kwon Do Lessons

El siguiente texto es un extracto del libro Lecciones de Tae Kwon Do (ISBN: 9781683250906) Conocerlo, entenderlo, interpretarlo y ayudarlo, escrito por Giuseppe Losito, publicado por de Vecchi /DVE ediciones.

Introducción

Este libro nace de mi experiencia como instructor de artes marciales; tanto en la explicación de las lecciones como en el contacto con los alumnos, he podido cons tatar que todos, ya sean principiantes o expertos, tienen necesidad de disponer de un instrumento accesible para repasar las enseñanzas recibidas en el gimnasio y fijar los puntos principales.

El manual que le ofrecemos es una guía práctica para ayudar a quienes realizan un curso de Tae Kwon Do, porque encontrarán aquí una ayuda para solucionar sus dudas, pero es también muy útil para acercar a los que sienten curiosidad por este arte marcial y a los apasionados de las artes marciales en general, gracias a sus ilustraciones y a las explicaciones fáciles e inmediatas.

Tras una parte inicial reservada a la información histórica, a las nociones y a las posiciones fundamentales de Tae Kwon Do, cada capítulo está dedicado a un cinturón, desde el amarillo hasta el marrón; para el cinturón negro, en cambio, se ha previsto un capítulo introductorio, ya que se trata de un tema muy complejo que requiere un tratamiento aparte. En cada capítulo se ilustran las técnicas fundamentales relativas a cada cinturón, que el practicante deberá memorizar y aplicar para realizar las secuencias del movimiento, que se denominan formas. Sólo nos queda desearle que disfrute con la lectura y que realice un buen trabajo.

Las Nociones Fundamentales

El Tae Kwon Do es la versión moderna de un antiguo y noble arte marcial coreano, que utiliza el cuerpo humano como sistema de ataque y de defensa.

Traduciendo literalmente del coreano Tae significa «saltar y dar patadas», mientras que Kwon se refiere al «puño» y Do es «arte». La palabra compuesta significa «el arte de combatir con la utilización de patadas y puños en salto».

Como todas las artes marciales modernas el Tae Kwon Do conduce a alcanzar la perfecta armonía entre el cuerpo, el espíritu y la naturaleza.

El Tae Kwon Do se diferencia de otras artes marciales por la utilización de las piernas y de los pies con técnicas veloces y lineales, combinados con un movimiento fluido y circular de todo el cuerpo. Las patadas en salto, por ejemplo, que suponen una técnica muy espectacular, están especialmente indicadas contra uno o más adversarios.

Al ser un arte marcial definido por técnicas muy precisas, el Tae Kwon Do se puede considerar como una auténtica arma. Por esta razón nunca debe utilizarse esta disciplina de forma ofensiva para infligir daño a los demás, sino sólo como un medio para alcanzar el propio equilibrio interior y el bienestar, y para obtener el bien conocido autocontrol propio de las artes marciales.

La historia

Los orígenes del Tae Kwon Do se remontan al periodo en que la actual Corea estaba dividida en tres reinos, en el siglo VII d. de C.: Silla, que fue fundado en la llanura de Kyong Ju; Baek Je, en el sudoeste de la península coreana, y Koguryo, el más grande, fundado en el valle del río Yulu.

El reino de Silla, el más pequeño en extensión, vivía bajo la amenaza de los otros dos. Para su protección y su integridad se creó a principios del siglo VII d. de C. una organización para la cual eran reclutados jóvenes de familias reales de edad comprendida entre los dieciséis y los veinte años, destinados a asumir labores de mando. Tal organización fue lla mada Hwa-Rang-Do, es decir, «la vía de la hermandad entre los hombres».

De esta última surgió uno de los más conocidos personajes de la historia de Corea, el general Kim Yu Shin, que en el año 668 dirigió el complicado proceso de unificación de los tres reinos. En el interior de Hwa-Rang- Do, el monje budista Won- Kang estableció las cinco normas de la conducta humana, en las que estaba basada la vida y la disciplina de los jóvenes y futuros generales:

— ser fiel al propio país;

— obedecer a tus progenitores;

— ser leal con los amigos;

— no retirarse nunca en la batalla;

— no matar injustamente.

Tales principios están presentes todavía en los códigos de la vida coreana.

El Tae Kwon Do se conoció inicialmente como Tae Kyon y así se mantuvo hasta la aparición de la dinastía Koryo (935 d. de C.). En este periodo la enseñanza y la finalidad del Tae Kwon Do cambiaron y con ello también el nombre, que llegó a ser Subak.

A la dinastía Koryo le sucedió la Yi (1397 d. de C.), a la cual se le atribuye el mérito de haber escrito el primer libro sobre Subak, y además haber permitido por primera vez la divulgación de la práctica entre la población, además de entre la casta nobiliaria de la época. Gracias a las enseñanzas transmitidas de forma muy reservada en el seno de las familias, el Subak logró sobrevivir en épocas posteriores.

Desde su introducción en Europa, el Tae Kwon Do ha obtenido un notable éxito, distinguiéndose por la espectacularidad de sus movimientos y por la particular potencia de sus técnicas de piernas.

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