Crecimiento empresarial & personal

El gran libro de los test psicotécnicos – The great book of psychometric tests

El siguiente texto es un extracto del libro El gran libro de los test psicotécnicos (ISBN: 9781683256397) Conocerlo, entenderlo, interpretarlo y ayudarlo, escrito por Equipo de Expertos 2100, publicado por de Vecchi /DVE ediciones.

Introducción

«¿Quién soy yo?» Tal vez no exista hoy en día una pregunta más irresistible, habitual y urgente que esta. Antes o después, todos debemos enfrentarnos con ella. Y no resulta suficiente ese espejo que nos devuelve nuestra imagen, ni tampoco la respuesta que nuestros más próximos allegados puedan darnos y mucho menos los datos que figuran en nuestro carnet de identidad con toda exactitud.

Esa pregunta nos exige mucho más, va directamente al núcleo de nuestro ser, a todo aquello que se encuentra detrás de nuestras actitudes y de nuestra forma de pensar. Dicho de otro modo: se dirige directamente a nuestro Yo.

Y si en otros tiempos eran la religión y la filosofía quienes respondían a estos interrogantes, en el momento actual, el ansia de conocimiento ha hallado nuevas fuentes en las que saciar su sed como la psicología y el psicoanálisis.

Sin embargo, aunque los instrumentos de conocimiento sean distintos y las respuestas difieran, la cuestión fundamental es hoy la misma que la que se plantearon los filósofos griegos hace más de dos mil años años: todos intentamos conocernos más.

Para la civilización latina, en la cual todavía nos encontramos inmersos, el término persona se utilizaba para denominar la máscara del actor, que podía intercambiarse para representar diversos caracteres. Hoy en día, con esta palabra, se define la actitud que nosotros asumimos frente a los demás como reacción ante las diversas circunstancias. Una actitud que, al igual que una careta, podemos transformar a nuestro gusto.

¿Cuál es, pues, nuestra máscara preferida? ¿Y qué hay detrás de ella? Nuestra imagen interior, la que tratamos de cubrir, ¿desmiente o corrobora la que aparece en la superficie, mucho más vistosa y perfilada, con la que tratamos habitualmente de enmascarar nuestro rostro? Son preguntas que antes o después todo el mundo se plantea, aunque sea en otros términos. «¿Estoy a la altura de las circunstancias?» «¿Habré sido todo lo sincero que debía?» «¿Puedo realmente asumir cualquier responsabilidad?»

Interrogantes como estos se nos plantean cada día, y se refieren a las actitudes más externas. Pero, también de un modo instintivo, cada uno de nosotros se habrá preguntado, al menos una vez en la vida, algo más sobre sí mismo, hasta llegar a la inevitable cuestión: «Pero, ¿quién soy yo realmente?» «Uno, nadie, cien mil» respondería ambiguamente Pirandello, llevando hasta el infinito esta búsqueda, ya que, de hecho, según el autor siciliano, detrás de una máscara a menudo se esconde otra, y otra, o bien cada uno de nosotros termina convirtiéndose, precisamente, en el personaje que la máscara le había impuesto.

Como podemos ver, no todo es tan simple: es fácil saber lo que se busca; lo difícil es encontrar el método adecuado. En una época como la nuestra, dominada por el cientificismo y la tecnología, ¿nos podemos conformar con respuestas ambiguas, como las que nos proporciona la astrología, la cartomancia, la fisiognomía o la lectura de las líneas de la mano?

Si la báscula nos permite medir el peso corporal, la cinta métrica la estatura, el electrocardiograma las funciones cardíacas y el electroencefalograma las del cerebro, ¿qué instrumento nos permitirá medir, encasillar y catalogar todos los aspectos y matices de la personalidad?

La clave de la cuestión puede hallarla la psicología, una ciencia joven que mediante diversos métodos se propone estudiar los comportamientos humanos, así como el significado más profundo de estas manifestaciones externas.

Una de las herramientas de análisis y evaluación más desarrolladas es el test psicológico, que mide reacciones, informaciones, actitudes y los traslada a unas escalas de valoración predeterminadas basadas en modelos estadísticos. Hay quien sostiene que, sobre todo los test de aptitud —por otra parte muy utilizados para la selección del personal en las industrias y para la orientación de los estudiantes hacia determinado campos del saber— son inmejorables instrumentos, capaces de ofrecer informaciones nuevas, útiles, que no siempre habían resultado evidentes.

Sin embargo, no todos están a favor: hay también quien opina que los test son arbitrarios, fragmentarios y, sobre todo, que no están en condiciones de ofrecer una visión real y global de la personalidad porque los parámetros de medición son tan teóricos que pueden provocar una distorsión en los resultados, sin tener en cuenta, además, la respuesta que pueden generar en quien los hace.

No pocas veces el miedo a las consecuencias, el deseo de hacer un buen papel o la incapacidad de la persona de responder en forma objetiva a las preguntas que sondean su comportamiento han jugado una mala pasada a ciertas personas, haciéndoles quedar muy por debajo de sus aptitudes reales.

Pero por encima de las opiniones de los expertos, la respuesta definitiva llega del propio público: el gran interés hacia todo aquello que sondea la personalidad, el constante aumento de publicaciones que proponen diversos test y autoexámenes, el índice de audiencia de transmisiones de la televisión, que ponen a prueba a miles de espectadores, así como la curiosidad hacia todo aquello que contribuye a dar más información sobre el propio Yo, son la demostración de que el test, por muy cuestionable, falaz y sibilino que sea, provoca una gran fascinación.

Seamos sinceros: ¿quién logra resistir la tentación de responder a estas preguntas, en el fondo de las cuales existe la certeza de una puntuación y de una valoración que nos dice cómo somos?

No existe ningún viaje más emocionante y más rico en sorpresas que el que podemos hacer dentro de nosotros mismos.

Y eso es precisamente lo que propone este libro: la oportunidad de conocernos y de afrontar ese viaje fascinante mediante un instrumento sencillo y eficaz: unas cuantas baterías de test que permiten sondear nuestra personalidad desde distintos puntos de vista —las relaciones con los demás, con nosotros mismos, con el propio cuerpo, con el trabajo o con el estudio— de una forma amena e incluso divertida, pero también rigurosa, y que nos ayudará a esbozar un retrato bastante fidedigno de nuestra personalidad.

Sin embargo, es preciso hacer una importante apreciación que debe tenerse siempre en cuenta: los test no son oráculos ni deben ser interpretados como tales, aunque sí pueden proporcionar muchas indicaciones útiles que pueden ayudarnos a comprendernos mejor y mirar el mundo de otra manera. Lo importante es saber leer con un cierto sentido crítico las valoraciones finales, tomar de ellas las ideas más generales y pasar por alto todos aquellos detalles y sutilezas que no nos digan nada. Dicho en otras palabras, la resolución y evaluación de los test que se presentan en las páginas siguientes debe hacerse a la medida de cada cual.

Precisamente esto es lo que se propone en este libro: indagar mediante sencillos ejercicios acerca de la naturaleza de esa «máscara» a la que nos referíamos para vislumbrar, o al menos intentarlo, qué se esconde detrás. Con ellos se debería obtener un retrato bastante completo del carácter de cada persona.

¿Estamos preparados para iniciar este emocionante viaje a nuestro interior? El equipaje no es demasiado pesado, sólo papel, lápiz y sinceridad, y no correremos ningún riesgo, puesto que no se trata de conquistar un puesto de trabajo, aunque puede merecer la pena jugar con las cartas descubiertas frente a uno mismo. Como mínimo será divertido.

Carácter y personalidad

¿Es usted introvertido o extrovertido?

¿Está siempre en la luna? ¿No tiene ningún problema a la hora de dirigir la palabra a un desconocido? ¿Sabe salir siempre airoso ante cualquier situación? ¿Se irrita con facilidad? ¿Saldría mañana mismo en una expedición hacia la Antártida? ¿Se siente a veces apocado y con ganas de pasar desapercibido o bien siempre se hace notar? ¿Es usted un misterio para los que le rodean o saben mil y un detalles sobre su vida y aventuras?

Sin duda, se habrá preguntado si existe alguna relación entre todas estas preguntas, basadas en situaciones y reacciones aparentemente tan distintas. ¡Pues claro que existe relación, y mucha! Despreocupación, sociabilidad, irascibilidad e impulsividad, son algunas de las cualidades de los que hayan respondido afirmativamente y determinan de qué modo y hasta qué punto una persona es introvertida o extrovertida.

Estudiados y analizados por todos los psicólogos, estos dos aspectos del temperamento humano se manifiestan cotidianamente, por lo que sin duda cada uno de nosotros habrá aprendido a reconocerlos.

Estos ejemplos de comportamiento tan distintos y, en algunos casos opuestos, ante las más variopintas situaciones, pueden darnos una idea acerca de uno de los elementos más importantes de nuestra personalidad: la extroversión y, naturalmente, su opuesto, la introversión.

Ambos conceptos fueron introducidos por primera vez en psicología por C. G. Jung, exdiscípulo de Freud y fundador de una escuela totalmente opuesta a él. Los conceptos de introversión y extroversión sintetizan y encierran numerosos componentes y facetas de la personalidad que difícilmente pueden aislarse. Quien tiene una personalidad extrovertida, por ejemplo, fácilmente será un tipo entusiasta, activo, alegre y charlatán, de trato fácil y, muchas veces, víctima de ataques de cólera. Por el contrario, el introvertido es tranquilo, reflexivo poco locuaz, de carácter estable y, muchas veces, pasivo.

Pese a todo, resulta difícil adjudicar estas categorías a las personas, ya que en muchas ocasiones se ha podido observar cómo aquellas que en muchos aspectos son extrovertidas, esconden dentro de sí una gran inseguridad, mientras que otras, a pesar de ser consideradas como introvertidas, son dueñas absolutas de sí mismas, imperturbables y sólidas como rocas.

Detrás de los comportamientos más explícitos puede esconderse alguna sorpresa: en efecto, a menudo, la timidez puede quitar desparpajo a un carácter que sería fundamentalmente extrovertido; en cambio bromas y bullangas pueden ocultar la verdadera esencia del carácter de aquel amigo tan «efervescente».

Mediante los dos test que presentamos a continuación, usted podrá descubrir su grado de extroversión o introversión. Para ello le proponemos una serie de preguntas relativas a situaciones más o menos comunes. Averigüe cómo reacciona en determinadas situaciones y conózcase mejor.

Para tener una mejor idea de El gran libro de los test psicotécnicos. Entenderlo, ayudarlo, por favor continúe esta emocionante aventura haciendo clic en Amazon Spain, Amazon Mexico, Amazon US, Amazon UK, Amazon Australia, Amazon Canada, Amazon India, Casa deLibro, Google, Apple, Scribd(Everand), Barnes & Noble, Bookbeat, Bookmate,Kobo, Fnac, 24 Symbol, Amabook,…

Leave a Reply

Discover more from

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading