Hogar y jardinería

Orígenes E Historia Del Jardín De Rocalla – Rockery Gardens

El siguiente texto es un extracto del libro Jardines de rocalla(ISBN: 9781644611234) Conocerlo, entenderlo, interpretarlo y ayudarlo, escrito por P. Notoristefano, publicado por de Vecchi /DVE ediciones.

Orígenes E Historia Del Jardín De Rocalla

El Jardín De Rocalla En Inglaterra

El jardín de rocalla nació en Inglaterra hacia finales del siglo XVIII. En aquella época, había un gran interés en Inglaterra por las colecciones y el cultivo de especies botánicas exóticas. Estas plantas procedían de las colonias, de donde eran traídas por exploradores a la vuelta de sus expediciones alrededor del globo. En la misma época empezó a desarrollársela práctica del montañismo, y un número creciente de turistas visitaba las regiones alpinas, en particular Suiza. Este contacto con la espléndida flora alpina provocó una irresistible atracción para numerosos aficionados ingleses que empezaron a cultivaren su país las primeras plantas de rocalla. Al principio, el cultivo se efectuaba en maceta y en invernadero, en lo que se denominaba alpine house, pero desde la primera mitad del siglo XIX comenzaron a realizarse auténticos esfuerzos por reproducir en el entorno urbano el medio alpino, y surgieron los primeros jardines de rocalla propiamente dichos. La práctica de la construcción de rocallas se fue consolidando y, a partir de 1870, puede considerarse un fenómeno habitual. Aquel año, William Robinson publicó un libro titulado Alpine Flowers For English Gardens, en el que daba consejos a los aficionados y los coleccionistas acerca del cultivo y el uso delas especies alpinas.

En este jardín de rocalla de estilo inglés, es evidente la variedad de especies vegetales

Durante los primeros veinte años del siglo XX, otras muchas publicaciones siguieron a la de Robinson. Entre estas destacó, por su éxito editorial, My Rock Garden de Reginald Farrer, propietario de un famoso jardín en Yorkshire. Durante el mismo periodo , el interés por el cultivo y por la colección de las especies de montaña se difundió también en Irlanda, la patria de Lewis Meredith, autor de Rock Gardens. En 1930, el suizo Henry Correvon escribió en inglés Rock Garden And Alpine Plants, un libro importante en la literatura dedicada a los jardines de rocalla. Por otra parte, Correvon fue uno de los pioneros suizos del cultivo de plantas alpinas. Ya en 1877había participado en la exposición floral de Ginebra con una pequeña colección de plantas obtenidas por siembra: algunos miembros del jurado lo tomaron por un joven apasionado que no conocía las verdaderas exigencias del mercado de la época. ¿Quién iba a imaginar que estas plantas alpinas obtendrían semejante éxito durante los años siguientes, incluso desde un punto de vista económico, y que serían consideradas las especies idóneas para adornarlos jardines de rocalla?

El Jardín De Rocalla En América

Jardín de rocalla de estilo americano: el uso de la piedra tiene una importancia estética fundamental

En Estados Unidos, el interés por el cultivo de especies alpinas se inició más tarde. Aunque desde 1890 había ya en suelo americano importantes jardines de rocalla inspirados en el modelo británico, el verdadero entusiasmo por esta forma de jardinería no se difundió hasta los años veinte. La publicación de obras como The Rock Garden (1923), de Louis Beebe Wilder, contribuyó notablemente a aumentar el interés por el cultivo delas plantas de rocalla.

A los americanos les corresponde el mérito de haber renovado las concepciones inglesas. El clima que caracteriza las vastas extensiones de América del Norte dificultaba el cultivo de algunas plantas alpinas, y muchos jardineros empezaron a introducir en sus rocallas plantas que no eran alpinas sino típicas de la vegetación montañosa americana. Fue entonces cuando se perfiló una concepción más moderna, vinculada a la idea de colección botánica y dotada de interés paisajístico propio.

El Jardín De Rocalla Contemporáneo

Si se seleccionan bien las especies, se pueden acondicionar lugares que no son especialmente adecuados, como las
orillas pedregosas de un arroyo

En la actualidad, para dar una definición de «jardín de rocalla» sólo podemos recurrir a una expresión general que haga alusión a la utilización de un material pétreo, sin más precisiones.

Según la concepción americana, el jardín de rocalla contemporáneo no sólo está compuesto por especies alpinas. En algunas realizaciones inspiradas en la escuela japonesa (jardines zen), la presencia de agua se ha hecho habitual. Aunque los anglosajones aficionados a los jardines de rocalla siguen definiéndose en la actualidad como alpinerist (cultivadores de plantas alpinas), creo que les resulta difícil responder a la siguiente pregunta: ¿Qué es una planta de rocalla (a menudo definida en inglés con el término alpine)? Para responder a esta pregunta ya no es posible usar un criterio geográfico o fitosociológico. Si hoy queremos componer una rocalla podemos comprar con facilidad plantas originarias de las más diversas regiones del mundo, que no tienen nada que ver con los Alpes o que no poseen las características vegetativas de las primeras plantas que se usaron para ello, las difundidas por las laderas alpinas. Gracias a la imaginación delos jardineros y los propietarios de viveros, es posible reproducir sin dificultades los medios rupestres más variados en miniatura. Por ejemplo, podemos recrear el monte bajo mediterráneo dela Costa Azul o bien utilizar sólo plantas aromáticas; incluso podemos concebir el uso de la piedra como objetivo arquitectónico básico y escoger, en una segunda fase, los vegetales adecuados para su decoración en función del medio específico en el que nos encontremos.

Por último, el jardín de rocalla no sólo hace alusión a un medio árido y soleado, únicamente adecuado para plantas suculentas, que toleran condiciones de fuerte sequía. Si se escogen correctamente las plantas se pueden diseñar espléndidas rocallas, incluso en jardines situados en sombra o semisombra, situación cada vez más habitual debido a la tipología de construcción de las viviendas actuales.

Consideraciones Agronómicas

La Localización

Los lugares abiertos, soleados y aireados son los idóneos para obtener
resultados satisfactorios y duraderos

La elección del lugar destinado al jardín de rocalla es uno de los factores más importantes para obtener resultados satisfactorios y duraderos. Sin embargo, no siempre es posible elegirlo; a veces nos vemos obligados a situar la rocalla en lugares que no son los idóneos. Pero no hay que desanimarse, ya que mediante algunas intervenciones podremos limitar el efecto de las circunstancias desfavorables y crear las condiciones adecuadas para las especies vegetales. No obstante, para determinar y realizar las mejoras, primero hay que conocer las necesidades de las plantas de rocalla.

La primera cuestión inevitablees que gran parte de lasespecies adecuadas para jardinesde rocalla se ve mucho más perjudicada por la humedad excesiva que por la sequía. Por ello, es indispensable evitar los lugares un poco pantanosos, sujetos a estancamientos de agua, muy sombreados o situados demasiado cerca de setos o arbustos. Si nuestra intención es introducir en la rocalla especies alpinas, endémicas de las morenas de los Alpes, también hay que tener en cuenta su sensibilidad a las condiciones de elevada humedad ambiental. Los que ya han practicado el cultivo de estas especies saben bien los efectos nefastos que puede tener una mala ventilación(aire húmedo estancado)en su crecimiento. Por consiguiente, hay que dar preferencia a los lugares que dispongan de un buen drenaje y una buena exposición al sol y que estén ubicados en una zona abierta, bien ventilada.

Todas estas condiciones suelen cumplirse en los lugares soleados, alejados de construcciones o de grandes árboles que puedan dificultar la circulación del aire. También es el caso de las pendientes naturales con rocas que afloran, o delas cimas de los pequeños taludes. Cuando el lugar se presta de forma natural, es fácil darle a la rocalla un aspecto agradable y menos artificial. No obstante, los lugares adecuados también pueden estar sometidos a factores desfavorables. Por ejemplo, una zona situada en un emplazamiento abierto y bien ventilado puede estar sujeta a fenómenos repentinos de deshidratación del suelo. La cantidad de tierra que utilizan las plantas de rocalla es poca, ya que se limita a los restos que se acumulan en los espacios entre las piedras o al sustrato con el que se han llenado las fisuras durante la construcción. En zonas particularmente expuestas al viento, las considerables pérdidas de agua que sufre el suelo reducen mucho las reservas hídricas a disposición de las plantas, lo cual obliga a efectuar riegos frecuentes. Además, el viento es el primer medio de difusión de las malas hierbas, que tienen un efecto nefasto en las rocallas, sobre todo cuando son rizomatosas o estolónicas. En casos extremos, se aconseja construir pequeñas barreras con las especies arbustivas propiadas. Las situaciones que pueden presentarse son sumamente variadas y sería imposible tratarlas aquí todas. Por ello, debemos confiar en nuestro sentido común, sin olvidar nunca que el objetivo es la reproducción, a pequeña escala, de medios rupestres alpinos, mediterráneos o desérticos, respetando sus condiciones estéticas y climáticas.

Si los factores desfavorables son tan importantes que sentimos el deseo de renunciar a un jardín de rocalla, no hay que desesperarse. Podemos optar por introducir en el jardín pequeñas colecciones botánicas, realizadas en el interior de piedras huecas, o bien utilizar técnicas de construcción particulares que describiremos más adelante.

La Elección De La Piedra

Herbáceas y arbustos enanos plantados en el sustrato que se ha colocado
entre las piedras

La elaboración de un jardín de rocalla siempre debería llevarse a cabo usando piedras locales. La primera razón es que el empleo de piedras locales permite armonizar mejor la rocalla con el entorno; la otra razón, que también es importante, es la económica. Si se quieren obtener buenos resultados estéticos, es preferible escoger rocas de grandes dimensiones para que, cuando se encuentren parcialmente enterradas, reproduzcan el efecto de las rocas que afloran. Como el transporte de estos materiales supone un gasto considerable, es mejor comprarlos en la cantera más cercana a nuestro domicilio y escoger personalmente la forma de los bloques. Cuando se debe escoger una piedra, no hay que olvidar que todos los materiales no son idénticos. No vamos a explicar aquí las diferencias mineralógicas entre unas rocas y otras; nos limitaremos a recordar que las piedras pueden ser:

• lisas (basalto, granito, pórfido o pizarra);

•porosas (toba, piedra caliza). Las primeras son más adecuadas por su superficie lisa, poco favorable a la formación de musgo, y porque resisten mejor las alteraciones provocadas por los agentes atmosféricos. No obstante, si han sido extraídas recientemente, presentan una superficie angulosa poco estética, que no pierden hasta mucho tiempo después. Por lo tanto, es mejor colocar bloques con algunas marcas, es decir, que hayan experimentado los efectos del paso del tiempo.

Las piedras porosas, a diferencia de las piedras duras, son mucho más ligeras y capaces de retener la humedad. En algunos casos, pueden perforarse para acoger plantas (la toba se presta muy bien a esta técnica). Su superficie se recubre a menudo de musgo y, con el tiempo, su fragilidad puede representar un inconveniente que no hay que subestimar. Si se opta por usar rocas porosas, hay que recordar que retienen agua y es preferible comprarlas durante un periodo seco(no olvidemos que muchas veces se venden al peso). Para obtener buenos resultados estéticos no deben emplearse varios tipos de piedras en el mismo jardín, sino utilizar bloques de dimensiones variadas.

Para tener una mejor idea de Jardines de rocalla Entenderlo, ayudarlo, por favor continúe esta emocionante aventura haciendo clic en Amazon SpainAmazon MexicoAmazon USAmazon UKAmazon AustraliaAmazon CanadaAmazonIndiaCasa deLibroGoogleAppleScribdBarnes & NobleKoboBookbeatFnac24 SymbolCiandoAmabook,…

Otras lecturas:

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: