Cuido los pájaros de mi jardín – I take care of the birds in my garden
El siguiente texto es un extracto del libro Cuido los pájaros de mi jardín (ISBN: 9781644617106) Conocerlo, entenderlo, interpretarlo y ayudarlo, escrito por Elisabeth Gismondi, publicado por de Vecchi /DVE ediciones.
Introducción

El ser humano vive en sociedad y desde siempre busca la compañía de sus semejantes. Comenzó creando un hábitat propio, que luego desarrolló sin cesar. Así se constituyeron las ciudades. No obstante, esta irremediable evolución obligó al hombre a alterar su ambiente natural. En nuestros días, el asfalto y el hormigón se cuentan entre los símbolos negativos de la civilización moderna. Los espacios verdes escasean y, aunque subsisten, la vida de los animales y del ser humano está amenazada por el constante aumento de la contaminación en el aire, el suelo y el agua.
Tras el auge económico e inmobiliario de finales de los sesenta, el mundo descubrió la ecología y tomó conciencia de los estragos causados en la naturaleza. Esta reacción influyó asimismo en la reflexión acerca del urbanismo. Hoy en día nos esforzamos por construir casas dotadas de balcones o terrazas que constituyen jardines individuales. Esta intrusión pacífica de la naturaleza contribuye a crear un ambiente más alegre y lleno de color.
Además de las plantas, también los animales penetran en el universo del ser humano: así, gatos, perros, hámsteres, canarios y peces son acogidos en el seno de las familias y se han convertido poco a poco en miembros de pleno derecho. Su presencia es tan importante que disfrutan de una comida específica y, a veces, incluso de ropa, ¡como los niños! Sin embargo, la falta de espacio o un trabajo agobiante a menudo obligan al ciudadano a renunciar a los animales. Experimenta entonces la frustración del deseo de vivir lo más cerca posible de la naturaleza.
No obstante, muchos animales viven libres y se han adaptado al ser humano. Algunas especies de pájaros, expulsadas de los campos por la agricultura industrial y por los cazadores, han elegido como domicilio nuestras ciudades de hormigón. Es una prueba manifiesta de su facultad de adaptación a los ruidos y a la circulación de los automóviles.
En la ciudad, los pájaros se alimentan de los abundantes desperdicios producidos por el ser humano y no están amenazados por los depredadores naturales, como zorros, halcones y otras especies. Las aves migratorias (cigüeñas, estorninos, etc.) hacen una simple parada en las ciudades, mientras que otras especies regresan al campo al caer la noche (palomas torcaces, tórtolas turcas, gaviotas, etc.). A veces eligen su domicilio en la ciudad y duermen en los parques o bajo los tejados (palomas, gorriones, mirlos, golondrinas, etc.).
Provistos de sus prismáticos, los amantes de la ornitología observan con pasión los pájaros «urbanos». Dotados de infinita paciencia, tratan de domesticar a estos seres que son objeto de su admiración atrayéndolos con golosinas. Esta actividad, que los ingleses denominan birdgardening, combina la pasión por la jardinería y el amor por los pájaros. El objetivo de estos aficionados es atraer a los pájaros silvestres a sus jardines y sus balcones. Así, pueden observarlos con comodidad y proporcionarles comida y refugio. En cuanto a los pájaros, estos encuentran asilo para poder criar a sus polluelos.
Este libro está dirigido a todos esos amantes de la naturaleza y confía en despejar sus dudas: ¿cómo acondicionar jardines y terrazas?, ¿qué plantas constituyen una fuente de comida para los pájaros?, ¿cuáles pueden protegerlos?
Se dedica un capítulo a la alimentación y otro a los comederos. Los regímenes alimentarios varían según el lugar y los pájaros a los que están destinados. Existen en el mercado comederos prefabricados, pero los amantes del bricolaje hallarán en estas páginas ideas y consejos para hacerlos ellos mismos de forma original. Los aficionados que hayan establecido una relación de confianza con los pájaros construirán nidos con cajones, que colocarán en los árboles o fijarán en las paredes del balcón.
Y si, durante sus paseos por la ciudad, descubre a un pájaro lastimado o que se ha caído del nido, los consejos que se dan en este libro le permitirán dispensarle los primeros auxilios.
Por último, una detallada descripción de las formas de vida y de los hábitos alimentarios de los huéspedes de sus balcones y sus jardines le iniciará en este cautivador universo.
En el jardín

Es habitual que los pájaros desconfíen del ser humano y de los demás animales; por ello, durante el día prefieren esconderse en las profundidades de los bosques. No obstante, si usted sabe mostrarse paciente, no dudarán en visitarlo a diario: se posarán en los comederos que les haya construido o darán saltitos entre las plantas diseminadas por el jardín.
El hecho de inspirarles confianza es uno de los secretos para atraerlos. De nada sirve acondicionar un jardín o cultivar en él las plantas apropiadas, si a continuación se convierte en el espacio de juego de sus hijos o, peor aún, en el refugio de los perros o los gatos. Para aventurarse en una tierra desconocida, los pájaros deben sentirse seguros.
Además, su comida se compone de insectos, pequeños invertebrados (en el caso de los insectívoros) y semillas de plantas de jardín (en los granívoros). Dicho esto, para que nuestro jardín sea apto para acoger pájaros, debe incluir al menos tres de los cuatro elementos que enumeramos a continuación:
— alrededor de la casa, espacios verdes que tiendan a recrear distintos ambientes naturales;
— un terreno plantado de hierbas y malas hierbas;
— árboles de tronco alto y matorrales;
— un estanque o un simple barreño.
A continuación desarrollamos estos puntos necesarios para crear un jardín adaptado a los pájaros.
Medio
Para empezar, los espacios verdes deben rodear la casa. Habrá que situar las plantas y los comederos bastante lejos de la vivienda (a unos 10 o 20 m); así, sus huéspedes se acercarán sin temor.
Si el espacio es bastante amplio, tendrá oportunidad de recrear distintos medios naturales. El jardín idóneo para los pájaros estará dispuesto en varias alturas y comprenderá muros poco elevados, terraplenes y desniveles. En él, sus huéspedes hallarán una gran variedad de plantas, hierbas e insectos. Las malas hierbas, por ejemplo, albergan una multitud de insectos y brotan sobre todo en los muros bajos.
De esta forma hará felices a los verderones y a los jilgueros, que se alimentan de semillas, mientras que los carboneros y los mirlos se deleitarán con insectos y lombrices. Por su parte, la hiedra, que crece en los muros y los árboles, produce unas bayas muy apreciadas por los mirlos. las currucas de cabeza negra, los reyezuelos y otros insectívoros se esconden entre las hojas de esta planta trepadora.
No se preocupe si su jardín es más pequeño, sólo deberá tener más paciencia para que las aves se habitúen a su presencia. No se extrañe si un jardín acondicionado para los pájaros no se parece a un parque diseñado por el talento de un jardinero paisajista. En efecto, su jardín tendrá un aspecto descuidado, pero sepa que esa circunstancia le asegura el éxito.
Si un revoltijo de hierbas y plantas invade el espacio, lleno de insectos, caracoles y babosas, pronto admirará los jugueteos de los pájaros. Los jardines más adecuados para sus futuros huéspedes poseen árboles y arbustos ya antiguos y encierran una gran variedad de microambientes: borduras herbáceas, frutos, verduras, ramitas, ramas partidas y troncos muertos. Así estarán al alcance de los pájaros todos los materiales necesarios para la construcción de sus nidos y una gran variedad de comida.
Fertilizantes
Para tener éxito en su empresa, es imprescindible evitar todos los insecticidas, los anti criptogámicos, los herbicidas y los fertilizantes inorgánicos al cuidar de su jardín. Su empleo provoca la desaparición de las hierbas y los insectos, y priva a los pájaros de estas dos fuentes vitales de comida.
Además, cuando los pájaros los consumen, estos productos químicos se les depositan en el hígado y bloquean la función depurativa de dicho órgano, lo que acaba acarreando la muerte del ejemplar afectado.
Aconsejamos preparar abonos a partir de fertilizantes biológicos naturales. Los comercios especializados ofrecen una amplia gama de estos productos a base de estiércol, harina de huesos, algas marinas o humus de lombriz.
Para tener una mejor idea de Cuido los pájaros de mi jardín. Entenderlo, ayudarlo, por favor continúe esta emocionante aventura haciendo clic en Amazon Spain, Amazon Mexico, Amazon US, Amazon UK, Amazon Australia, Amazon Canada, Amazon India, Casa deLibro, Google, Apple, Scribd(Everand), Barnes & Noble, Bookbeat, Bookmate, Kobo, Fnac, 24 Symbol, Amabook,…






Chia sẻ:
- Share on X (Opens in new window) X
- Share on Facebook (Opens in new window) Facebook
- Print (Opens in new window) Print
- Email a link to a friend (Opens in new window) Email
- Share on LinkedIn (Opens in new window) LinkedIn
- Share on Reddit (Opens in new window) Reddit
- Share on Tumblr (Opens in new window) Tumblr
- Share on Pinterest (Opens in new window) Pinterest
- Share on Telegram (Opens in new window) Telegram
- Share on WhatsApp (Opens in new window) WhatsApp
- Share on Mastodon (Opens in new window) Mastodon
- Share on Nextdoor (Opens in new window) Nextdoor
Related
You May Also Like
Un perro de compañía para un niño – La elección del perro – The companion dog
29 July, 2022
El gerbillo – The gerbil
30 November, 2022