Deporte y salud

Vuestro herbario. 160 plantas medicinales

El siguiente texto es un extracto del libro Vuestro herbario. 160 plantas medicinales(ISBN: 9781644619537) Conocerlo, entenderlo, interpretarlo y ayudarlo, escrito por Agosto Vecchio, publicado por de Vecchi /DVE ediciones.

Las Preparaciones Fitoterapéuticas

Infusión

La infusión resulta especialmente indicada para las plantas a las que puede perjudicarles una cocción demasiado prolongada. La sustancia vegetal debe desmenuzarse y ponerse en un recipiente. Sobre ella se vierte la cantidad de agua hirviendo necesaria y se cubre bien; luego se deja reposar en general entre 5 y 20 minutos, en ocasiones hasta que se enfríe. Por último, se filtra y se exprime el residuo para recoger la mayor parte de los principios activos. La infusión debe beberse caliente (si hace falta, después de calentarla al baño María), como es lógico, nunca hirviendo y casi nunca fría. En ocasiones, las infusiones de sabor muy amargo resultan más aceptables si se beben a temperatura ambiente.

Las infusiones pueden utilizarse también para cataplasmas, lavados, baños, enemas, enjuagues y gargarismos.

Decocción

Este tipo de preparación se adopta para las plantas que no pierden su eficacia con el calor, y sin duda no se usa con las que contienen aceites etéreos que se volatilizan con facilidad, o bien cuando se utilizan partes de una planta compactas y leñosas como, por ejemplo, las raíces, la corteza, las ramas o las semillas. Según los casos, se pone la hierba medicinal, desmenuzada y machacada, durante unas horas en el agua fría necesaria, o bien directamente en el agua hirviendo, y a continuación se hierve a fuego lento entre 10 minutos y varias horas, según los casos. Al final se cuela y, si es necesario, se exprime el residuo para extraer por completo su jugo.

Cuando hay que preparar una taza de decocción, o una pequeña dosis, conviene utilizar una cantidad de agua ligeramente superior para compensar la que se evapore. Deben utilizarse en las modalidades y a las temperaturas descritas para las infusiones.

Maceración

Es una técnica adoptada para extraer a largo plazo todas las sustancias activas, sobre todo las que se alteran fácilmente por las temperaturas elevadas. Se vierte agua (o vinagre en algunos casos) a temperatura ambiente sobre la sustancia vegetal desmenuzada y machacada y se deja en reposo durante unas horas o durante uno o varios días (hasta un mes) según las especies empleadas. Durante todo este tiempo es necesario agitar de forma periódica la mezcla. Por último, secuela con cuidado comprimiendo los vegetales macerados.

Tintura

Se obtiene extrayendo las sustancias mediante alcohol, éter, una mezcla de los dos, vino u otras bebidas alcohólicas. Se puede proceder mediante maceración (y en tal caso es necesario dejar en reposo la mezcla) o por simple percolación. En este caso, el líquido debe gotear a través de la hierba medicinal contenida en recipientes largos y estrechos. El alcohol que se utilice puede ser puro (no el desnaturalizado), y en este caso el que se vende comúnmente presenta una graduación de 90°. Para obtener alcohol de menor graduación se puede proceder sencillamente diluyendo con agua el alcohol puro hasta la graduación deseada, según las proporciones indicadas en la tabla de la derecha para un litro de producto final.

Particulares maceraciones alcohólicas son los licores y los vinos aromatizados. Además de poderse utilizar con fines terapéuticos, muy a menudo se preparan también con la finalidad de que resulten agradables y apetitosos.

Es necesario subrayar que todas las preparaciones a base de alcohol deben consumirse con moderación y son absolutamente desaconsejables para los niños y adolescentes.

Jugo

Se obtiene exprimiendo los frutos frescos o machacando las hierbas y estrujándolas a continuación con fuerza. Su uso se halla vinculado sobre todo a la preparación de jarabes. También es posible obtener jugos exprimiendo (o centrifugando) las hierbas para obtener sales minerales y sustancias orgánicas diversas.

Jarabe

Este preparado tiene el fin exclusivo de servir de vehículo para sustancias activas cuyo sabor desagradable quiere ocultarse. Se prepara un líquido denso mezclando agua y abundante azúcar (con la eventual incorporación de zumos de sabor particular), y en él se disuelven las sustancias medicinales.

El uso de los jarabes sólo es aconsejable de forma excepcional, y desde luego no para quien debe seguir dietas con bajo contenido calórico ni para los enfermos de diabetes.

Cataplasma

Es el remedio empleado para tratar las inflamaciones de la piel, las hinchazones, las contusiones, las heridas, las llagas, las úlceras y los dolores reumáticos. Para preparar la cataplasma se machacan las hierbas frescas y se vierte la papilla sobre una gasa que se aplica sobre la parte enferma. También se puede hervir la hierba en un poco de leche, o enagua, y una vez evaporada, se extiende la hierba tibia sobre la gasa. En algunos casos, en lugar de leche se emplea vinagre.

Ungüento

Se mezclan hierbas o jugos de hierbas con una sustancia grasa. Suele emplearse la vaselina, la lanolina o también la grasa de cerdo (aunque es mejor evitar esta última porque se enrancia con facilidad; como máximo, se puede emplear para la preparación delos ungüentos que se agotan en un día).

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