Comida y cocina

300 recetas para ahorrar – 300 recipes to save

El siguiente texto es un extracto del libro 300 recetas para ahorrar (ISBN: 9781646998548) Conocerlo, entenderlo, interpretarlo y ayudarlo, escrito por Anna Prandoni, Fabio Zago, Laura Landra, Margherita Landra, publicado por de Vecchi /DVE ediciones.

Introducción

Dinero, tiempo, energía. Parece que nunca tengamos sufi ciente para hacer todo aquello que deseamos. Así, la cocina se ve relegada al último puesto en nuestras tareas diarias y, por consiguiente, malgastamos dinero, ya que a menudo acabamos comiendo fuera de casa o recurriendo a platos preparados no siempre adecuado a nuestras exigencias. Además, privarnos de los pequeños placeres que representan los platos apetitosos hace que nuestro estrés aumente.

El problema, sin duda, radica en la mala utilización de los recursos. Elegir cuidadosamente, racionalizar y simplifi car son actividades que deben formar parte de un plan de ahorro que nos permita sacar el mayor partido a nuestros quehaceres diarios, como la cocina.

En nuestros platos, por tanto, daremos preferencia a ingredientes económicos o fáciles de encontrar y reduciremos el tiempo de cocción utilizando elementos sencillos como la olla a presión. De este modo, sin renunciar a los placeres de la mesa, podremos dedicarnos a otros intereses. Presentamos más de 300 recetas económicas, rápidas, sencillas, imaginativas, en las que se tienen en cuenta al mismo tiempo las tendencias gastronómicas y las normas para una alimentación sana.

Las recetas han sido seleccionadas por expertos que han hecho de la cocina su profesión y que ponen a nuestra disposición los consejos y los trucos para ahorrar y al mismo tiempo preparar excelentes platos… en todos los sentidos.

Ahorrar Dinero

Elegir Bien Y Gastar Menos

Según una opinión generalizada la buena cocina resulta costosa, porque requiere ingredientes de precio elevado. Se trata de una convicción carente de fundamento y este libro ofrece la demostración palpable de que incluso los productos más sencillos y habituales y aquellos menos usados por los grandes chefs pueden transformarse en platos deliciosos, con un sabor único y la misma dignidad que cualquier receta de alta cocina. La elección, por otra parte, es muy amplia: no es cierto que para ahorrar sea necesario limitarse a una reducida gama de productos, basta con cambiar la perspectiva.

En realidad existe una amplia variedad de productos alimenticios poco costosos. Pensemos por un momento en la cocina tradicional de las diferentes regiones; algunos productos sencillos típicos de una zona son desconocidos en otras. Basta, por tanto, con saber valorar estas diferencias. Es necesario aprender las recetas que realzan estos ingredientes, porque en este tipo de cocina la técnica resulta fundamental: tiempo de cocción, corte, instrumentos…

Si se utilizan mal, los ingredientes económicos se convierten en un arma de doble filo. Es fácil cometer errores, pero también lo es crear auténticas obras maestras, dignas de un gourmet, partiendo de una materia prima sencilla y económica. Naturalmente, aunque se trate de ingredientes de coste irrisorio, es necesario tener en cuenta la calidad.

La carne

Tras la aparición de los primeros casos de la enfermedad de las vacas locas, las carnes no bovinas, que antes se consideraban económicas, aumentaron de precio; a pesar de todo, siguen siendo una buena opción para quien desea cuidar al mismo tiempo su alimentación y su cartera.

Entre las carnes blancas se sitúa en primer lugar el pollo, sobre todo si se eligen carnes no procesadas. Compre el ave entera y trocéela en casa; puede congelar las porciones y utilizarlas más tarde en diferentes preparaciones. Esta idea, válida para el pollo, puede ser útil también en otros animales pequeños, que resultan muy convenientes si se compran de este modo.

También el pavo, más sabroso y de carne magra, es un ingrediente que debe tenerse en cuenta cuando se desea ahorrar; para él valen los mismos consejos dados para el pollo.

Si pasamos a las carnes rojas, el cordero constituye una buena elección: naturalmente, no las costillas o la pierna, que son caras, pero sí la espalda, el pecho o el cuello, que son sabrosos y económicos.

No debemos olvidar, claro, el cerdo en su totalidad: las costillas, el solomillo, el lomo, etc., además de derivados como las salchichas, muy sabrosas y fáciles de preparar, para platos exquisitos y económicamente interesantes.

Las recetas han sido seleccionadas por expertos que han hecho de la cocina su profesión y que ponen a nuestra disposición los consejos y los trucos para ahorrar y al mismo tiempo preparar excelentes platos... en todos los sentidos.

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