Hogar y jardinería

El Jardin Feng shui – Vivir La Naturaleza Con El Feng Shui

El siguiente texto es un extracto del libro El jardin Feng shui(ISBN: 9781683253914). Conocerlo, entenderlo, interpretarlo y ayudarlo, escrito por Nathalie-Anne Dodd, publicado por de Vecchi /DVE ediciones.

El Feng Shui es un arte milenario que ha atravesado momentos de gloria y momentos de penumbra, ya que su filosofía, sencilla y profunda al mismo tiempo, ha tenido que enfrentarse a periodos históricos y movimientos religiosos con frecuencia adversos. Con la sucesión de las dinastías chinas, llegaron escuelas de pensamiento filosófico y religioso que desarrollaron y perfeccionaron cada vez más esta disciplina, hasta llegar a definir una sencillez exterior de gran fuerza.

La simplificación de los conceptos de la vida según el Feng Shui (literalmente, Feng Shui significa «viento y agua»), es decir, según los ritmos de la naturaleza, requiere en realidad un estudio en profundidad de los temas relacionados con la sensibilidad y la percepción, y presupone una perfección de los sentidos y del intelecto difícil de alcanzar. En efecto, por «simplificación» no entendemos una banalización estética y de contenidos, sino un estudio y una búsqueda multiformes capaces de llevar a una especie de «limpieza» de los elementos constituyentes y a su máxima conceptualización.

El Jardin Feng shui

Particularmente en Occidente, se ha perdido en cierto modo la capacidad de interpretar los espacios con los sentidos y el corazón, a favor de esquemas y reglas que ofrecen mayor seguridad, pero que resultan menos personales y que nos implican menos. Con este libro, trataremos de acercarnos a un nuevo tipo de orientación que nos permita vivir de forma más sencilla e intensa los espacios cotidianos en contacto con la naturaleza, a través de un mayor uso de la vegetación y de la «fuerza» de los elementos que nos rodean.

Hablaremos tanto de lugares verdes propiamente dichos —y de cómo realizarlos incluso en poco espacio— como de la forma de introducir el elemento verde allá donde esté ausente, a fin de crear una continuidad idónea entre ambientes abiertos y cerrados, entre lo finito y lo infinito, entre lo animal y lo vegetal, y llegar así a dar vida a un ambiente que refleje nuestra forma de sentir única y personal.

En definitiva, nos disponemos a aventurarnos en un complicado recorrido por el mundo vegetal según el pensamiento del Feng Shui, un recorrido que más que nada pretende ser el punto de partida de nuevos descubrimientos, tantos como posibilidades existen de moverse en el espacio con la sensibilidad y la pasión que viven en nuestro interior.

Vivir La Naturaleza Con El Feng Shui

Aspectos Fundamentals Del Feng Shui

El Jardin Feng shui

Los orígenes remotos del Feng Shui—que se remontan a la China de la época de Confucio (siglo VI-V a. C.),tal vez incluso antes— cuentan que el estudio de los lugares «adecuados» inicialmente estaba vinculado al rito de sepultar a los muertos, pues su identificación era considerada por los chinos fundamental para la serenidad y prosperidad de los descendientes. De esta forma, a partir de esos lugares se organizaba el lugar en el que habitaban los vivos, analizando las formas del territorio y la exposición al sol, los puntos cardinales y todo el paisaje circundante.

En esta disciplina—en este conjunto de técnicas y conocimientos que permiten vivir en armonía con las energías de la Tierra— hay fundamentos de astrología, adivinación, taoísmo, filosofía y arte, así como de matemáticas y biología. Desde China, el Feng Shui se difundió a otras regiones orientales (el Tíbet, Corea, Taiwán, Bali, Hong Kong y Japón, donde se desarrolló un Feng Shui local) y luego a Occidente, de Estados Unidos a Europa —gracias a las comunidades chinas presentes en las distintas partes del mundo—, donde se ha integrado en la cultura y las tradiciones autóctonas para generar una disciplina menos integrista, pero más acorde con las costumbres locales.

A lo largo del tiempo, han ido apareciendo diversas escuelas de Feng Shui. Las que hoy en día cuentan con mayor seguimiento son la Escuela de las Formas, la Escuela de la Brújula y la Escuela del Tiempo y el Espacio. La primera, que se desarrolló en la provincia de Kiangsi en torno al siglo III d. C., estudia desde el punto de vista analítico y sensitivo las formas del paisaje y de todo lo que nos rodea, mientras que la segunda, nacida en la provincia de Fukien, se basa esencialmente en la valoración de las direcciones y relaciones entre los distintos elementos que componen el Universo según la brújula geomántica china, el Ba Gua. La tercera escuela, Xuan Kong Feng Shui, además de examinar los elementos que nos rodean, lo relaciona todo con el tiempo.

Según el tipo de intervención que se debe efectuar, se aplican los principios de una escuela o de otra, tanto en relación con la capacidad individual como en función de cuánto se desea profundizar en el estudio de los elementos que constituyen esta disciplina. En todas las escuelas, los principios básicos del Feng Shui son los mismos: el Ch’i, el Yin y el Yang y los Cinco Elementos, que juntos dan vida a una infinidad de combinaciones, mezclas y asociaciones entre naturaleza y arquitectura.

Los Principios Generales El Ch’i

Este término, que define la energía vital, el soplo cósmico, está presente en todas las filosofías y culturas del mundo, con el nombre de Prana en la India, Ki para los japoneses o bien Alma. Representa la fuerza de la energía que genera, transporta y destruye la vida de forma cíclica y continua. Su correcto movimiento y su distribución en el espacio nos permiten vivir a nosotros y a toda la naturaleza; por el contrario, la pérdida de dicha energía vital—o el impedimento, el estancamiento— ejerce una influencia negativa sobre nuestra salud y en la realización de nuestras aspiraciones.

El Yin y el Yang

Del principio del Tao, el máximo y supremo Absoluto, derivan las fuerzas complementarias y opuestas del Yin y el Yang. Cuando trabajan en armonía, estas no causan conflicto sino que son interdependientes, ya que una genera a la otra en un movimiento continuo.

El Yin es el principio femenino, el frío, la noche, el Norte, lo pasivo, la Luna, la oscuridad; el Yang es el principio masculino, el calor, el día, el Sur, lo activo, el Sol, la luz.

La interacción de estos elementos, su continuo e infatigable ciclo, genera todo lo que nos rodea, incluidos nosotros mismos, creando combinaciones siempre distintas y únicas.

Los Cinco Elementos

Para el Feng Shui, los Elementos (Xing) que constituyen la vida son cinco: el Fuego, la Tierra, la Madera, el Agua y el Metal. Su combinación y su sistema de correspondencias regulan de forma cualitativa todos los cambios. De sus definiciones es posible obtener un amplio número de asociaciones —que se hallan también en el uso de la brújula geomántica, el Ba Gua—, que nos ayudan a comprender la realidad que nos rodea:

• el Fuego es el Sur, la fuerza, la energía, el calor;

• la Tierra es el Centro, la estabilidad, la generación, la familia;

• la Madera es el Este, el crecimiento, la creatividad, el futuro;

• el Agua es el Norte, el movimiento, la comunicación, la introversión;

• el Metal es el Oeste, la dureza, la inestabilidad, la competición.

Al combinar las características generales de estos elementos con las cualidades de las direcciones cardinales (véase tabla superior), obtenemos una serie de datos útiles para crear e integrar los espacios que nos rodean, destinados al alcance de un buen equilibrio, que requiere la presencia simultánea de todos los factores esenciales.

El Jardin Feng shui

Para tener una mejor idea de El jardin Feng shui. Entenderlo, ayudarlo, por favor continúe esta emocionante aventura haciendo clic en Amazon SpainAmazon MexicoAmazon USAmazon UKAmazon AustraliaAmazon CanadaCasa deLibroGoogleAppleScribdBarnes & NobleBookmateKoboBookbeat,Fnac24 SymbolEl Corte InglésCiando,…

Otras lecturas:

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: